Con técnicas de iridología y biomagnetismo. La primera es una técnica consistente en la observación, en la cual el iris se convierte en un procedimiento diagnostico. El iris es un espejo que muestra dolencias pasadas y presentes, pero también las que estamos predispuestos a a travesar en un futuro, convirtiéndose así en una vía para la sanación, pero también para la prevención.